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Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación Con un arrea total de 451 km², el Municipio de Florianópolis esta dividido en dos porciones de tierra: una localizada en el área continental de 12,1 km², y la propia isla de Santa Catarina, con un área de 438,4 km². Localizada
entre el paralelo 27º50´de latitud sur y el meridiano 48º25´de
longitud oeste, la isla de Santa Catarina posee una forma alargada en
sentido norte/sur; situada paralela al continente se encuentra separada
por un estrecho canal de 500mts de largo con una profundidad que llega
hasta los 28 mts y que da lugar a dos bahías : Norte y Sur. Florianópolis
posee un escenario natural muy rico, con playas, restingas, manglares,
lagunas, ríos, morros y dunas. Su morfología es discontinua,
formada por cristales montañosos, con altitudes que varían
entre 400 y 540 mts (532mts morro de Ribeirao da Ilha) y por morros isolados
con altitudes inferiores, intercalados por pequeñas planicies. Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación
Son aficionados
al buceo y a la caza submarina los que tienen oportunidad de explorar
uno de los mayores tesoros de la Isla de Santa Catarina: el fondo del
mar, con sus aguas bendecidas por la confluencia de las dos corrientes
marítimas del país. La corriente
del Brasil viene del Golfo de México, trayendo la fauna tropical
en aguas claras y cálidas, cercanas a los 22º C. Por el contrario,
la de Malvinas, o Falklands, sube de la Antártida con aguas frías
y oscuras, a 17º C, cargadas de nutrientes que alimentan a varias
especies de animales marinos de clima subtropical. La influencia
del encuentro de las dos corrientes va de Torres (RS) hasta el Cabo Frío
(RJ), pero es en la costa catarinense que representantes de las dos faunas
- tropical y subtropical dividen el mismo espacio. En las aguas de Florianópolis esos animales tienen refugio garantido en las zonas de costa rocosa, en las pequeñas islas, en los p peñascos y en las rocas sumergidas. Por eso no hay ningún misterio en encontrar, al mismo tiempo, un pez ángel emperador, de los trópicos, y un pingüino o una ballena, típicos representantes de la fauna del extremo sur. Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación
Cuando el
océano invadió el continente y los sedimentos unieron varios
pedazos de tierra hasta formar la Isla de Santa Catarina, otros puntos
altos continuaron aislados en el mar. Más de 30 islas menores mantienen
las mismas características geológicas (y ecológicas)
de la isla madre. Algunas son
resquicios de la Floresta Atlántica, otras, de la propia Plataforma
Continental. De norte a sur del municipio, además de atraer a curiosos
aventureros, ellas facilitan la conservación de especies de la
fauna y flora.
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El pie se
hunde en la arena blanda. La caminata en las dunas se torna cada vez más
cansadora. Es un morro atrás del otro, pero el cuerpo no protesta.
Se alimenta de las bellezas que encuentra por todos lados: la danza de
la arena acunada por el viento, acumulándose de a poco, lechuzas
que vigilan sus nidos o pequeñísimas orquídeas sonriéndole
al sol.
En Campeche
más de 1 km2 de dunas está amenazado. La faja situada en
el sur es la más destruida por construcciones clandestinas: ranchos,
casas residenciales y hasta de veraneo impiden el acceso a la playa. Dunas
de las playas Ingleses y Santinho (Norte) Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación
La Isla de
Santa Catarina es un laboratorio natural tan perfecto que sus lagunas,
a pesar de poco numerosas, concentran una variedad envidiable de ambientes.
Además de aquellas que están en evolución y de una
extinta, existen seis de agua dulce o salobre. La mayor parte se formó
hace millares de años, cuando complejos sistemas de cordones de
arena cerraron los brazos de algunas ensenadas, dejando apenas algunos
puntos de contacto entre esas aguas y el océano.
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La mayoría
de las personas que vienen a Florianópolis busca delicias a orillas
del mar. Pocos conocen el otro mundo, bañado por aguas dulces.
El agua se esconde en la floresta de la Isla, toma cuerpo, cae en cascadas,
forma pozos, saltos y va a parar al mar. Un camino sinuoso, pero no por
ello solitario. Muchas son las especies que acompañan la dinámica
de los ríos. Y no existen cuencas hidrográficas bien definidas,
tanto así que gran cantidad del agua consumida en Florianópolis
viene del lado continental. Algunos placeres imprevisibles en la Isla de 42 playas: pescar en el Río Ratones, zambullirse en los pozones de Córrego Grande o del Río das Pacas (playa Solidão), bañarse en las cascadas de la Lagoa do Peri, del Morro do Sertão (Río Tavares) o de la Costa da Lagoa. Y hay mucho más para quien se aventure a internarse en el monte. Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación
Hace 2 millones
de años los arenales, llamados "restingas", fueron responsables
de la unión del antiguo grupo de islas que formó Florianópolis.
Ellas continúan evolucionando en varios lugares, pues la Isla todavía
no alcanzó su perfil de equilibrio. Lo difícil es determinar
donde comienzan. Algunos autores
consideran "restinga" todo lo que se extiende de la playa hacia
el interior, otros denominan así a la porción arbustiva
que comienza en las dunas fijas. Lo cierto es que ella se forma por etapas,
a partir de acumulaciones de arena en puntos paralelos a la playa, como
resultado de la abrasión marina y consecuente depósito de
material. De manera que las dunas forman parte del proceso.
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Los esteros
(o manglares) llegaron a ocupar 26% de los 425 km2 de superficie de la
Isla, pero hoy no llegan al 5%. En todo el mundo, la mayor extensión
de ellos se encuentra en el Brasil, que hace poco en el sentido de preservar
ese ecosistema, uno de los más importantes del litoral. El mundo
del lodo es el vivero, abrigo y fuente de alimentación de diversas
especies. Es filtro biológico, reteniendo las impurezas de las
aguas, protege contra la erosión e impide inundaciones a lo largo
de los ríos. Es uno de
estos terrenos especiales, formados en áreas protegidas de las
olas y corrientes, donde el agua de mar ingresa tierra adentro por efecto
de las mareas y se acumulan sedimentos orgánicos. Situado en la
Bahía Norte, en área urbana y bajo la jurisdicción
de la Universidad Federal de Santa Catarina, tiene 1,5 km, pero ya perdió
más del 40% de su superficie original. Es el más
alterado de la Isla. Los dos ríos que lo atraviesan - el Itacorubi
y el Sertão - fueron canalizados y dragados desde sus nacientes.
Su bosque está rodeado por barrios de la ciudad, atravesado por
la Ruta SC-401, que conduce a las playas del Norte, y cortado por varios
canales artificiales. Hasta 1989
recibía 140 toneladas diarias de basura, porque en él funcionaba
el basurero municipal. Todavía sufre la emisión de aguas
servidas de los barrios vecinos y de efluentes del Hospital Universitario
y de los laboratorios de la UFSC.
Mar | Islas | Dunas | Lagunas | Ríos | Arenales| Esteros | Vegetación Dos tipos
básicos de vegetación contribuyen para la gran biodiversidad
de la Isla: la Litoraleña y la Floresta Atlántica. La primera
comprende las especies de manglar, playa, duna, arenal y la Floresta de
las Planicies Cuaternarias - aquella de suelos arenosos, pero húmedos,
que se forma más allá de las dunas fijas o arenales. La
otra está compuesta por cuatro estratos, o sea, por plantas que
están organizadas en cuatro alturas medias. Hasta 1650,
la Isla de Santa Catarina era tierra de nadie. Así la explotación
de sus florestas fue indiscriminada desde la llegada de los primeros viajeros,
aumentando con la colonización azoriana, en la segunda mitad del
siglo XVIII. Las florestas
Atlántica y de la Planicie Cuaternaria cubrían más
de 300 de sus 2.425 km2. Cuando fue trazado el primer mapa de la cobertura
vegetal, en 1938, el devastamiento forestal ya era un hecho consumado:
apenas 52,65 km2 estaban intactos, o sea, el 83% de las florestas nativas
habían desaparecido. Sumándose a la reducción de
los otros tipos de vegetación, se sabe que la Isla perdió
el 76% de su cobertura vegetal. Biodiversidad Toda esa
riqueza puede ser apreciada en un paseo desde la playa Daniela hasta el
Morro de Ratones. En la playa, se encuentra dos tipos de vegetación:
plantas sujetas a la acción de la salinidad y las olas del mar,
como la "capotiraguá" (Phyloxerus portulacoides), bastante
abundante en Jurerê y Lagoinha do Leste. La "cariçoba"
(Hydrocotyles bonairensis) y la gramilla de la playa (Paspalum vaginatum)
se hallan en la mayoría de las playas de la Isla. Más lejos
de la orilla, fuera del alcance de las mareas, aparecen plantas adaptadas
a la excesiva exposición solar, poquísima humedad y suelo
pobre. Ahí viven varias especies de "ipoméias",
familia de las convolvulaceas, exhibiendo sus flores en forma de campanilla. Adaptación Las plantas
rastreras de la playa van ganando cuerpo hacia el interior, donde los
arenales van siendo cubiertos por plantas de hojas pequeñas y duras
para soportar los vientos, y muy brillantes para reflejar la luz del sol.
Sus raíces forman redes subterráneas que van en busca de
las napas de agua. En el arenal de la playa Daniela, troncos y ramas de
los "guaramirins" (Eugenia catharinae e Gomidesia palustris)
y de las "maria-moles" (Guappira opposita), inclinados a favor
del viento son totalmente retorcidos y se extienden sobre la arena, formando
una maraña densa. Hacia el
interior, el paisaje se transforma con las pintangas, "canela-do-brejo"
y "baguaçus", entre otras. La mayoría de los arenales
de la Isla sigue este patrón. Cuanto más
se adentra en el arenal, más se percibe la transición hacia
una vegetación casi de Floresta Atlántica. Son las Planicies
Cuaternarias formadas a lo largo del tiempo por la transformación
de los propios arenales o por sus sedimentos transportados por los vientos,
cubiertos en más de un 50% por el "olandi" (Calophyllum
brasiliense). La "cupiúva"
(Tapirira Guianensis) e higueras (Ficus organensis y Coussapoa schottii)
también están entre los árboles de mayor tamaño.
Palmeras y mirtáceas como el "guarim-de-facho" tiene
tamaño mediano y una densa alfombra de bromeliáceas cubre
el suelo. Mundo
de lodo En mitad
del camino hacia la Floresta Atlántica surge un misterioso y bien
recibido paisaje, formado por el Manglar de Ratones, que comienza en la
playa Daniela. Floresta
Atlántica El manglar
termina y aparecen nuevamente las planicies cuaternarias, que poco a poco
son cubiertas por la Floresta Atlántica. Esta se torna más
densa en el Morro de Ratones y otros puntos elevados de la Isla. Entre los
árboles más altos de la Floresta, fueron catalogadas 75
especies que pasan de los 30 metros, siendo la "canela-preta"
(Ocotea cathharinensis) la más abundante. "Peroba" (Aspidosperma
pyricollum) y "garapuvu" (Schizolobium parahybum) también
están en este estrato. "Cortiça"
(Guatteria australis) y "pixirica" (Miconia rigidiuscula) son
árboles del estrato medio, de 9 metros aproximadamente. Los arbustos
pueden llegar a los 3 metros y los más abundantes son Mollinedia
floribunda y Mollinediaz uleana. Bromeliáceas, orquídeas,
plantas parásitas y "xaxins" componen el estrato herbáceo. Si, a decir verdad, Ud. no está interesado en estos nombres difíciles, será mejor dedicarse a apreciar los colores y perfumes de las flores que encuentre en el camino.
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